Este es el discurso que pronuncié el miércoles 14 de julio de 2010 en ocasión de la presentación de la 15a Feria Internacional del Libro de La Paz.
En un poco más de un mes abriremos las puertas de la decima quinta feria internacional del libro de la paz bajo el lema de celebremos la bibliodiversidad.
A primera vista el término parece ser un juego de palabras aprovechando el tema ambiental tan de moda.
Sin embargo, bibliodiversidad es, en realidad, un término complejo. Hace referencia a la diversidad de temas, la diversidad de formatos, autores, idiomas, la diversidad de contenidos, en fin la diversidad de libros que se producen y se leen en el mundo.
En nuestro contexto la bibliodiversidad hace referencia a la posibilidad de acceso a libros en español, aymara, inglés, quechua, francés, guaraní, escritos por hombres, mujeres, bolivianos y extranjeros. Libros producidos en Bolivia y libros importados. Libros producidos de forma industrial y libros producidos artesanalmente. Libros que abarcan diferentes temáticas e intereses, para adultos y niños, hasta libros sobre temáticas oscuras de interés para unos pocos eruditos dispuestos a leerlos.
La decima quinta feria internacional de libro, busca celebrar esa diversidad. Celebración que de alguna manera se han hecho en las 14 ferias anteriores, pero que ahora toma el escenario central con la presencia de dos invitados especiales: Italia, que nos trae una muestra bibliográfica con lo último de su literatura, y la alianza internacional de editoriales independientes, una de las redes de editoriales independientes más amplia cuyo capitulo hispanohablante representa a 129 editoriales, que nos ofrecerán lo mejor de la producción literaria independiente del continente.
La feria internacional del libro es también un escenario en el que editores y libreros bolivianos, haciendo grandes esfuerzos, presentan lo mejor de su producción o exponen lo mejor de la producción internacional.
Y hablo de esfuerzos de forma deliberada.
Hace dos años, en la inauguración de la decima tercera feria del libro, su excelencia el Sr. Vicepresidente nos pidió que inundáramos Bolivia de libros. Hemos respondido a su solicitud duplicando la producción nacional en relación al año 2007 e intentando importar más libros. Sin embargo, nos hemos enfrentado a dos grandes obstáculos:
El primero y más antiguo, es la piratería que se campea en todas nuestras ciudades de forma impune, incluso con la involuntaria complicidad de los gobiernos municipales que extienden licencia de funcionamiento a tiendas que venden libros piratas.
El segundo, que se erigió a partir del año pasado, es la acción del servicio de impuestos nacionales que ha decidido cobrar – de forma retroactiva- el impuesto a las transacciones a pesar que el inciso (h) del artículo 76 del código tributario exime al libro del pago de dicho impuesto.
No es solo la re aplicación del impuesto a los libros (a la cual por supuesto tenemos serias observaciones), el verdadero peligro lo constituye la cobranza retroactiva que ha puesto al 10% de todas las librerías del país en riesgo de quiebra.
A pesar de estos obstáculos, el sector sigue dispuesto, como lo ha estado hasta ahora, a atender el desafio del sr vicepresidente que entendemos es el desafio de la sociedad boliviana, pero ahora, más que nunca, necesitamos el apoyo del estado para poder cumplirlo. No buscamos subsidios, sino protección. Requerimos que el estado apruebe una ley del libro que reconozca su valor estratégico, ya que la legislación no favorece exclusivamente al sector sino a la población en su conjunto que tienen en los libros la puerta más accesible, franca y económica a la cultura, la educación, la capacitación, y al conocimiento.
La feria internacional del libro es tal vez la mejor expresión de esta disposición, ha crecido de tal manera que el campo ferial de Següencoma ya nos queda chico. El esfuerzo de los pequeños artesanos y los pequeños industriales paceños que construyeron el unico campo ferial de la ciudad, ha sido complementado con una inversión cercana a los trescientos mil bolivianos en los últimos tres años por parte de la cámara departamental del libro de la paz. Ahora es necesario que otros sectores salten al ruedo y podamos ofrecerle a la paz un campo ferial mejorado que este al nivel de los de Cochabamba, Santa Cruz y Tarija.
La feria del libro es internacional no solo porque nos da la oportunidad de conocer autores del exterior, o porque nos permite conocer la producción bibliográfica de otros países, sino también porque gobiernos amigos aprovechan la oportunidad para mostrar su cultura ya sea con stands (la mayoría de ellos) o con actividades de orden cultural y de animación a la lectura. Este año hemos tenido que lamentar, con mucha sorpresa, que países como la Unión europea y Brasil deban suspender su apoyo a la feria por motivos presupuestarios. Es aun más sorprendente en el primer caso, ya que aludiendo escasez presupuestaria para el stand, el grupo cultural de la Unión Europea ha quitado el apoyo que en otras oportunidades brindó a las demás actividades culturales que se realizan en el marco de la feria.
Pero este no es un momento de quejas, es un momento de celebración. La decima quinta versión de la feria internacional del libro de la paz está a solo un mes y este año reforzaremos el programa de la visita a los distritos, dedicaremos dos días a discutir el presente y el futuro del libro con temas como el depósito legal, la digitalización de los libros y la exportación de títulos bolivianos . Esperamos ofrecer a editores nacionales, y extranjeros el primer salón de derechos para que en el puedan intercambiar derechos para publicar libros bolivianos en Chile, Argentina o Peru y para que editores bolivianos puedan publicar libros de los países vecinos en nuestro país.
Queremos darle un lugar especial a la animación a la lectura. Desde los programas de pos alfabetización hasta las actividades que realizan bibliotecarios en todo el país para aumentar el ejército de lectores.
Y en la animación a la lectura, el actor principal es el niño y por eso, este año reforzamos la feria del libro infantil y juvenil que en esta tercera ocasión, contara con el apoyo y la participación de un comité conformado por instituciones de gran trayectoria en el rubro de la literatura infantil. Por su aporte, quiero agradecer a la academia de literatura infantil y juvenil, al Centro de Acción Pedagógica del Centro Simón i. Patiño, a Nicobis/Kolibri, y al IBBY La Paz.
Y también quiero agradecer a nuestros auspiciadores (ENTEL, Banco Bisa, Petrobras, La Razón) por haber aceptado el desafio de hacer algo más que solo poner el nombre. La feria se ha enriquecido con sus aportes y estoy seguro que todos ustedes coincidirán conmigo en agosto cuando veamos las actividades que nos tienen preparadas.
Palabras de agradecimiento también al comité de honor conformado por Michela Pentimalli, Lucila Choque, Silvio Mignano, Godofredo Sandoval y Jaime Iturri por sus aportes en ideas especialmente para el programa cultural. Y a los países que cada año nos apoyan con su presencia: Argentina, Brasil, Cuba, Chile, Ecuador, España, EE.UU, Venezuela.
Señor vicepresidente, señora ministra, señor ministro, señor alcalde, señores embajadores, amigas, amigos… el 18 de agosto se abre el telón de nuestra decima quinta feria. Los invitamos a compartir 12 días de libros, autores, lectores.
Y también queremos desafiarlos para que la asistencia a la feria sea el inicio de un compromiso decidido para la promoción, apoyo y fomento, al libro y a la lectura en nuestro pais.
Los invitamos a celebrar la bibliodiversidad, y también a defenderla y promoverla.
Gracias.







