Los lectores (si, las personas que leen) de libros electrónicos

by ernesto on abril 30, 2010

En el blog Los futuros del libro, Joaquín Rodriguez  reseña el estudio realizado por el JISC national e-books observatory project de Inglaterra sobre los usuarios de los libros libros electrónicos. El cuadro que inicia este artículo proviene del reporte y refleja el uso de los ebooks entre profesores y alumnos universitarios.
Copio sus conclusiones, pero recomiendo la lectura del post ya que contiene referencias variadas a otros estudios.
  1. la lectura que se practica sobre los libros electrónicos es, fundamentalmente, extractiva, fragmentaria, informativa. No suelen leerse textos extensos, profundos o complejos, si bien existe un grupo de early adopters, de superusuarios avanzados que conforman la avanzadilla de la campana de Gauss, que demandan títulos de todo tipo y practican cualquier clase de lectura sobre los nuevos soportes;
  2. Las interfaces de los libros electrónicos y las plataformas de distribución de contenidos digitales tienen que ganar mucho todavía desde el punto de vista del diseño, centrándose, sobre todo, en la experiencia del usuario;
  3. Aún así, también es verdad que el 65% del personal académico y de los estudiantes afirman utilizar el libro electrónico como apoyo informativo al trabajo y al estudio;
  4. Existe una importante variación por grupos de edad,  sexo y ámbitos temáticos -más en economía y empresariales que en ingeniería, por ejemplo-, que requieren de un estudio de campo más pormenorizado;
  5. La proliferación de plataformas digitales, experiencias de navegación, artilugios y modelos de negocio o licencia, desorienta a los lectores. Parecen clamar por plataformas unificadas y universales de acceso a los contenidos, con modelos claros de precios y estructuras de navegación similares (aviso para navegantes editoriales desorientados, sin duda);
  6. Lo más llamativo de todo, sin duda: la venta de contenidos digitales no ha hecho disminuir la venta de los mismos contenidos en papel, no parece existir una relación negativa sino, al contrario, de refuerzo mutuo;
  7. Aún así, las editoriales -por la disminución progresiva de sus ventas analógicas-, tendrán que concebir nuevos modelos de negocio cuanto antes;
  8. Las librerías públicas y universitarias parecen jugar un papel decisivo en la introducción, promoción y comunicación de los libros electrónicos. Debemos utilizarlas más. Para determinados tipos de contenidos que se prestan estacionalmente y que constituyen un cuello de botella difícil de desatascar, el préstamo electrónico es un recurso esencial.

{ 2 comments… read them below or add one }

Sylvia abril 30, 2010 en 6:51 pm

Hay una palabra crucial que creo que no ha sido tomada en cuenta: la pregunta en la imagen dice:”How much of your last e-book did you read *online*?” Lo cual traduce a “¿Qué tanto del último libro-e que leíste lo leíste en línea?” Es decir, conectado a la red. Conozco personas que leen e-books, pero nadie que los lea todo el tiempo en línea; normalmente se bajan el archivo a su teléfono o computadora, y luego lo leen completo. Pero no es en línea.

ernesto mayo 1, 2010 en 7:52 pm

Silvia,
tienes razón. Creo que es un error muy común confundir los “libros en línea” con los libros electrónicos y este error ha llegado a estas preguntas.

Leave a Comment

Previous post:

Next post: